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lunes, 17 de octubre de 2011

Carlos Aguilar

Seguimos con la recopilación de entrevistas a críticos de cine, escritores y historiadores sobre el cine fantástico. En esta ocasión, con uno de los "Grandes", sin ningún tipo de duda: Carlos Aguilar. A ver que os parece.


Fuiste el iniciador del fanzine sobre cine fantástico con Morpho. ¿Cómo recuerdas aquella época? ¿Qué opinas de la transición del papel a la red de redes y el mundo de los blogs?


Recuerdo aquella época con una emoción especial, incomparable. Era del todo distinta a la actual. Buscar la información cuando no existían las facilidades de ahora, decidir temas y profesionales poco o nada valorados en España para el sumario, maquetar a la vez que pasabas a máquina los textos previamente escritos con bolígrafo, pegar las ilustraciones con “Imedio”, recoger los ejemplares de la imprenta, llevarlos en persona a las librerías pidiendo que los dejaran en depósito, pasarte semanas después y comprobar maravillado que se vendían, equilibrar que en estos puntos de venta unos me pagaban en el acto, otros tarde y alguno nunca, pensar el siguiente número… Ser faneditor en plena juventud no tiene precio, máxime sabiendo que eres pionero. La emoción que me embargaba con cada número de Morpho no he vuelto a sentirla ni ante el más lujoso y bello de mis libros. Además fue a primeros de los 80, donde existía en España una inquietud cultural enorme, receptividad, ganas de todo. En cuanto al derivado de aquello a la publicación virtual, qué puedo decir… Se pierde el romanticismo inherente al producto material, real, que hueles y tocas, que está ahí y no desaparecerá, siempre existirá, aunque sólo sea en alguna oscura biblioteca... Lo cual no implica que el blog o las webs sean despreciables de por sí; de hecho, hay algunas, bastantes, que son realmente interesantes, y yo consulto o leo con mucho gusto. La vuestra, sin ir más lejos, por eso me hace ilusión que me entrevistes.



¿Y sobre la difusión del cine en la red?



Pues lo mismo, pero multiplicado. Desaparece el disfrute del producto como vivencia particular. Ver una película siempre estaba asociado a salir de casa, a la compañía que con que la veías, cuando la había, novia o amigos, o familia, o lo que fuera, a las condiciones de proyección, el cine en que la veías, de tu ciudad o de otra, que hasta podía no ser de tu país… Sustituir todo eso por ver la película, siempre, en tu casa, y, siempre, “bajada” de Internet, más o menos legalmente, comporta la desaparición de todas las vivencias anexas, con el empobrecimiento subsiguiente de la carga emotiva que secularmente había sido consustancial al hecho de enfrentarte con el Cine.





¿Cuál crees que será el futuro? ¿Crees que las majors se volcarán en la distribución a través de Internet? ¿Crees que la sala de cine desaparecerá?





Soy mal profeta, francamente. Pero supongo que las salas quedarán reducidas a tres o cuatro en las grandes capitales, para las películas de producción superlativa americanas, muchas otras en centros comerciales, para esas mismas películas, varias pequeñas, subvencionadas y centradas en películas de autor no americanas, y el resto será dvd, tv, Internet… En fin, la antítesis de lo que yo conocí y me hizo amar el cine desesperadamente.




¿Cómo debe ser el análisis de una película?




Un intermedio operativo entre la sensibilidad del crítico y la del film. A ser posible, compaginando la información objetiva con la valoración subjetiva, de forma que el lector aprenda a la vez que contraste pareceres. Con cierta modestia por parte del que escribe, también, se trata de opinar con conocimiento de causa, no de avasallar con petulancia.





¿Qué opinión tienes sobre el cine fantástico y de terror actual?





Negativa. Aunque tampoco especialmente. Es decir, considero que se ha degradado, pero como el resto de los géneros, al hilo de la propia degradación del Cine en cuanto lenguaje específico.





Parece que el cine español vive un buen momento y gracias sobre todo al cine de terror. Incluso ha servido para cierta reconciliación con el público. ¿Qué opinas de ello? ¿Ves en el terror español actual un momento histórico a nivel internacional?





Yo no veo tan bueno el momento actual del cine español, al menos artísticamente. Me parece que acusa todos los defectos e inconvenientes del cine mundial, pero, lógicamente, a escala propia. En cuanto a la última parte de la pregunta, pienso que es pronto para responder, todavía necesitamos más años para una perspectiva histórica válida.


Eres todo un especialista en cine japonés. ¿Qué opinas del tremendo auge del fantástico asiático de estos últimos años?
Cuando llegó el boom, hará diez o doce años, me hizo ilusión, y me pareció comprensible. Hacía falta una propuesta innovadora, una reacción positiva a los standards occidentales, agotados, y llegó de Asia. Perfecto. El problema es que tal propuesta ha ido agotándose más deprisa y más burdamente de lo que debiera, se ha quemado pronto, por culpa de convertir en estereotipos comerciales lo que en principio fueron paradigmas insólitos y magníficos.


Como escritor, ¿Crees que hay interés en la historia del cine?



Sí. Quizá no sea desorbitado, pero existe. Lo cual no deja de resultar curioso: el Cine está peor que nunca, pero la cinefilia no desaparece, y está arraigando incluso entre la última generación. A mí me llegan correos de gente muy joven apasionada ya por el Cine, o la conozco en festivales o convenciones. Y por “muy joven” quiero decir con menos de 25 años, tanto hombres como mujeres.



Parece ser que las nuevas generaciones de aficionados al cine de terror, los más jóvenes son reticentes a ver clásicos o cualquier película anterior a los años ochenta. Todo lo que se hizo antes les parece viejo, en el peor sentido. ¿Qué les dirías?



Sucede esto, sí, pero significativamente sólo en el caso del Terror, no en otros. Ya te digo, estoy conociendo, también vía Facebook, gente joven que está interesándose por Ford, Ozu, Ophuls, Bergman… Yo a esta gente que dices les indicaría que el gusto no es algo espontáneo o específico, sin más, sino que debe cultivarse. Para lo cual, hace falta molestarse en aprender, y esto sólo se consigue viendo cine de todas las épocas y modalidades, ya que “antiguo” no tiene por qué ser sinónimo de “obsoleto” y de hecho no lo es, o acaso algún amante de la pintura opinaría que está desfasado Goya?. Luego, por supuesto, partiendo de una base sólida de conocimiento general, cada cual se decanta, lógicamente, por lo que más le satisface; yo, el primero. Acto seguido, si alguien prefiere Hostel 2 a La novia de Frankenstein, ya es su problema. Mejor dicho, el Cine no es lo suyo. Porque, de entrada, pienso que no todo lo que vemos en una pantalla merece el calificativo de película. Al igual que no todo lo que se publica merece el de libro.



Sin duda, La Guía del Cine es todo un best-seller entre los libros de cine de este país.



En efecto, sumando las ediciones en que se titulaba Guía del Video-Cine y las tres que lleva como Guía del Cine es el libro de cine que mejor se ha vendido nunca en España. Su embrión data prácticamente de mi infancia, a los doce o trece años empecé a hacer una ficha de cada película que veía, tanta era mi afición. Eran fichas de ocho renglones; por una cara escribía los datos básicos, que copiaba del cartel, así como una calificación, del 0 al 10, y el cine y la fecha en que vi la película, y al dorso mi crítica. De lo más infantil, naturalmente, pero ya personal. Llegué a acumular cientos de estas fichas a lo largo de los años, y aún las guardo, como recuerdo especial. Ya te digo, ésta fue la base de la Guía del Cine. Cuyas primeras ediciones aún estaban escritas a máquina, con una Olivetti roja que regalaba el Banco de Santander si abrías una cuenta corriente siendo menor de 24 años! Por lo demás, la influencia de la Guía del Cine ha sido enorme, y ahora, que tengo ya 51 años, estoy conociendo gente que me confiesa haber crecido leyéndola, orientándose por sus páginas. Esto es precioso y, además de hacerme tomar conciencia del paso del tiempo, determina que cada vez sea más consecuente y meticuloso, dado que la obra implica una especie de caja de resonancia. Por eso, en cada nueva edición no sólo agrego películas, tanto antiguas como modernas, sino que reviso y retoco la anterior.



¿Qué opinas de los festivales? ¿Para quién y para qué son?



He asistido a muchos y colaborado con unos cuantos. De hecho, formé parte del comité ejecutivo del mítico festival de cine fantástico de Madrid, el Imagfic, en los años 80, lo cual fue una etapa importantísima de mi vida, no sólo en el plano profesional. Básicamente, en nuestros días un festival sirve para que ciertas películas se promocionen y los profesionales se conozcan entre sí. Antes, también para que el público pudiera ver títulos de imposible acceso a las carteleras. Pero ahora, quien quiere ver una película, puede verla: que si Internet, que si los canales temáticos, que si amigos extranjeros con los que haces cambios, etc.



Los clásicos de la Universal, el fantaterror español, los monstruos de los 50, la época dorada del cine italiano, el American Gothic de los 70, el terror americano de los 80… Si tuvieras que quedarte con una época o corriente…



Bueno, a título entrañable el fantaterror español, porque crecí a su sombra y me caló hondo, independientemente de la calidad de las películas, de ahí que haya escrito tanto sobre él, y le rindiera homenaje en mi novela Nueve colores sangra la luna. Pero estéticamente me quedo con los italianos, acaso también porque partiendo de la base de una innata conexión estética desde un momento dado Italia, y su gente, entraron de forma maravillosa en mi vida.



¿Y sobre tus participaciones como actor? ¿Has pensado alguna vez en dirigir?



Verás, mis participaciones como actor no tienen mayor importancia, son en películas de Jesús Franco, cuando yo era ayudante suyo. La única razón de ser de estos papeles es que Jesús quería ahorrarse un actor, racaneaba al máximo, optimizando hasta la locura lo poco, por no decir nada, que tenía. En dirigir sí que pensé, en cambio, y fue hace poco, a raíz de mi amistad con el pobre John Phillip Law. Mi proyecto era un homenaje al Spaghetti Western, donde John retomaría su personaje en De hombre a hombre, lógicamente talludito. El título previsto era “Un hombre, cinco balas”, pues se enfrentaría con cinco enemigos de antaño, tan mayorcitos como él, y cada uno conseguía atizarle un balazo; o sea, él triunfaba y sobrevivía, pero terminaba con cinco balas dentro. Estos enemigos tendrían que ser actores típicos del Spaghetti Western, en caracterizaciones similares a las que más despertaron mi atención de joven: Aldo Sambrell, como en La muerte tenía un precio, Federico Boido, como en Los profesionales del oro, Hugo Blanco, como en El precio de un hombre, Frank Braña, como en El bueno, el feo y el malo, y Dan Van Husen, con barba y pelo largo a semejanza de su look de entonces. Iba a pedir a Tonino Valerii, que es amigo mío, que me asesorara. Pero apenas definir el proyecto John enfermó seriamente, y el trágico fin ya lo conocemos todos.



¿Una película de terror reciente? ¿Qué autores del fantástico actual te parecen más interesantes?



Si por “reciente” o “actual” entendemos el siglo XXI, tengo que contestar en blanco. Pero de fantástico en general me ha gustado Watchmen. Extrañamente, porque de su mismo director 300 me pareció infame.



Una curiosidad a nivel personal. En cierto libro sobre el demonio tachas de “mediocre” a El exorcista. ¿Realmente te lo parece?



Hombre, si no me lo pareciera no lo habría afirmado. También te digo que, revisándola recientemente, mi valoración ha mejorado un poco. Sigue pareciéndome mediocre, pero he captado ella una virtud que ya no hay forma de encontrar en las películas de terror modernas: personajes de verdad, encarnados por intérpretes de verdad. Ellen Burstyn, por ejemplo, está estupenda, y te crees su personaje, por no hablar de la dignidad que Max Von Sydow confiere al suyo.



¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?



Ultimo la segunda edición corregida y aumentada de mi libro sobre Clint Eastwood para Cátedra. Se vendió tan bien que está prácticamente agotado, por lo cual me han pedido esta actualización. Aparecerá a finales de Abril, e incluye también más ilustraciones.



Eres todo un arqueólogo del cine. ¿Unas películas indispensables que creas que todo aficionado debería descubrir?



Antes que títulos prefiero decirte épocas. Por ejemplo, el cine americano producido entre el fin del Mudo y la implantación del código de censura Hays, o el japonés de género que se hizo entre mediados de los 50 y finales de los 60.



Si quieres añadir algo más para los lectores de La Cloaca…



Bueno, les indicaría que para disfrutar profundamente del cine fantástico y de terror, hay que ver toda clase de cine, y además leer, escuchar música, disfrutar de la pintura... Como muy bien afirmó Marañón, “el médico que sólo medicina sabe, ni medicina sabe”

domingo, 16 de octubre de 2011

Entrevista a Jose Manuel Serrano Cueto

¿Cómo nace tu afición al fantástico? Una pregunta que suelen hacernos a los aficionados es como pueden gustarnos estos temas ¿Qué sueles responder?

Fue hace tanto que no lo recuerdo exactamente, pero tengo dos teorías con bases absolutamente ciertas. Por un lado, mis padres siempre me dicen que antes de nacer yo estaba muerto. Cuando yo iba a nacer el médico les dijo que estaba muerto, que no se podía hacer nada. Pero mi padre, empeñado en que no podía ser así, logró oír cómo me movía. No sé que tecnología puntera empleaban en ese hospital de Cádiz, pero lo cierto es que parece ser que ocurrió así. O sea, ¿Fui un zombi nada más nacer? ¿Lo soy hoy? Por otro lado, y por seguir con el tono macabro, cerca del barrio en el que me crié había un cementerio antiguo, de ingleses, y cuando íbamos al cine de verano por la noche siempre pasábamos por él. Estas dos experiencias supongo que habrán tenido algo que ver en mi posterior gusto por lo extraño, lo misterioso, el miedo… Si ya hablamos de cine, mis recuerdos me llevan a un ciclo de terror de la Universal que emitió la segunda cadena cuando yo era más jovencito.


¿Cómo debe ser el análisis de una película?

Hay escuelas para esto. Aquí en Madrid hay escuelas que enseñan a analizar películas. El problema que tienen estas escuelas, como casi todas, es que los profesores son seres humanos… con sus fobias, sus filias, sus manías, sus frustraciones… Para mí un análisis debe ser absolutamente personal y coherente, lo que a veces es muy difícil dado el caos que la mayoría tenemos, y debe ser respetuoso en la medida de lo posible tanto para quienes han trabajado en la película en cuestión como, y esto sobre todo, para el lector, al que a veces creemos idiota. Un análisis no tiene que explicar la película (esto sería una reseña informativa); debe reflexionar sobre ella.


¿Qué opinas sobre la difusión del cine en internet? Tanto a nivel de distribución, información y la piratería.

A mí me parece fundamental que se establezcan redes de distribución legal por Internet. Filmotech me parece una buena idea, pero no sé si está teniendo el resultado óptimo, sobre todo porque cuando esas mismas películas se pueden ver gratis, pues el usuario va a lo gratis. Y es que lo primero que hay que hacer es cambiar la mentalidad y dejar de pensar que la cultura es un ente abstracto que se genera de forma espontánea. Detrás de un libro, de una película, de un disco hay mucho trabajo y mucho dinero invertido. Y por esto no creo que deban existir redes de distribución de trabajos que no cuenten con el permiso de sus artífices. Además queremos dejar pasar por alto una cosa y es que algunas de las webs que ofrecen enlaces a películas están copadas de banners publicitarios. O sea, que ganan dinero. Hay negocio en esto aunque no se quiera reconocer. Sé que con esto que digo me gano algunos enemigos (más), pero es lo que pienso. Y espero que, ya que hablamos de democratización cuando nos referimos a Internet, esto también incluya las opiniones contrarias a la mayoría.

Ahora bien. La forma en la que se debe controlar el abuso de la propiedad intelectual en Internet debe estar sujeta a unas medidas legales adecuadas que no pongan en duda ni un momento la libertad. Y me gustaría añadir que a la gente le gusta ir al cine. Los cines se llenan cuando la oferta es adecuada y el precio barato. El otro día decían los exhibidores que el año pasado fue bueno, y lo fue, gracias al 3D y el cine español. Decían que no hay otro ocio familiar más barato. Y aquí no dicen la verdad, quizás por desconocimiento: hay formas de ocio familiar mucho más baratas y alternativas. Para mí el cine es caro y el 3D lo ha encarecido más. Y, ojo, que me dijeron que el plus de tres euros no va a bajar. Además se sonrieron cuando les dije que si lo iban a suprimir una vez se amortice el gasto que ha generado la adaptación al 3D y al que ellos achacan la subida. Me respondieron tajantemente que no se bajará.




¿Sueles visitar páginas o blogs de cine, ya sea como entretenimiento o para trabajos de documentación? ¿Qué te parece el fenómeno blog, que todo el mundo pueda publicar sus críticas y opiniones en la red?

Sí que suelo visitar blogs, claro. ¡Cómo no! Es imposible que hoy en día no acudamos a Internet. Además llevo uno, www.pasionporelcine.es, que es algo especial porque no es personal, sino que pertenece al grupo G+J. Suelo visitar Tras las puertas, El cine que nunca te dije y algunos italianos y americanos. Otra cosa es la documentación. En la Red, por eso de que todos podemos escribir, hay mucha información errónea (ojo, en los libros también) y hay que tener especial cuidado con esto. Por otro lado, a mí me parece fenomenal que todo el mundo pueda publicar sus críticas y sus opiniones, pero hay que saber discriminar mejor porque hay demasiada cantidad.


¿Cuál crees que es el futuro? ¿Crees que las majors se volcarán en la distribución a través de internet? ¿Crees que la sala de cine desaparecerá?

Las majors tendrán que conciliar su negocio con Internet. Esto está claro. No creo que las salas de cine desparezcan y mucho menos cuando el cine ha demostrado que puede seguir reinventándose. El 3D ha sido una revolución y las salas se han vuelto a llenar. Además, vuelvo a decirlo, a la gente le gusta el ritual del cine. El pasado año, en plena crisis, se ha demostrado. Lo que sí desparecerán, y ya lo están haciendo, son los videoclubes. Al menos los de cine general. Quizás el modelo sea crear videoclubes especializados, con películas en DVD o Blu-Ray con calidad de contenido difíciles de conseguir de otra manera. Y lo que me parece un acierto son los videoclubes en televisión. No sé cómo se les llama, pero yo con un golpe de mando tengo acceso a cientos de películas que poder ver por televisión y con posibilidad de pausa, rebobinado…


¿Cómo ves el cine de terror actual?Algunos son algo derrotistas en ese aspecto.

Derrotistas hay en todos lados y en todas las épocas. Lo que creo es que el cine de terror ahora mismo está comenzado a descansar. Hemos tenido unos años de saturación y ahora se han puesto de moda otros géneros. Creo que es conveniente para que nos dé tiempo a reflexionar sobre el género, sobre todo a los directores y guionistas. Son las historias las que deben reciclarse.


Parece que el cine español vive un buen momento y gracias sobre todo al cine de terror. Incluso ha servido para una cierta reconciliación con el público ¿Qué opinas de ello? ¿Ves en el terror español un momento histórico a nivel internacional?

Justamente aquí pasa algo curioso. A pesar de Paul Naschy, Jesús Franco, Chicho, Amando de Ossorio y otros, España nunca ha sido un país proclive al fantástico y menos al terror (y eso que nuestra historia da para grandes guiones de miedo). Sin embargo, las nuevas generaciones, que han mamado el cine de terror palomitero americano, han demostrado que aquí también podemos hacer buen cine de miedo. Y creo que cada vez iremos haciendo mejores películas en este sentido. Tenemos mucho que aportar.


¿Y el fenómeno remake?

Ya lo he comentado antes. A mí me parece bien que se hagan “remakes”, pero me gustaría que los hiciesen de una manera novedosa: ni calcando el original ni banalizándolo. A mí no me interesa "Quarantine" porque ya está "REC". Quiero ver otra cosa. Me pasa como con los libros. A la gente le suele gustar que la película sea lo más fiel posible a la novela. A mí también, pero me interesa más cuando la película aporta algo diferente. No me gusta que se “ilumine el texto”, como se suele decir en teatro. Y lo que no me gusta nada es eso de la “modernalización”, eso de hacer “remakes” de películas antiguas para modernizarlas a la època actual. En muchos casos, eso de la modernalización se limita a poner a cuatro actores y cuatro actrices buenorros, clónicos, sin personalidad, y a subrayar más la truculencia. Hay clásicos que son mucho más modernos que las películas que se hacen hoy.


Como escritor ¿Crees que hay interés por la historia del cine?

Absolutamente no. Alguien me dijo una vez que los libros de cine los leemos sobre todo los que escribimos sobre ellos. Creo que es cierto. Las cifras de ventas confirman que al público no suelen preferir los libros de cine.


¿Qué críticos sueles seguir?

No tengo favoritos, pero si tuviese que decir uno diría que Carlos Aguilar. Me fascina su capacidad de síntesis. Y sobre todo me entusiasma su manera de abordar personajes, géneros y películas denostadas por otros muchos. Tiene sus filias y fobias, como todos, pero creo que no se casa (del todo) con nadie. De los de antes me gustaba José Luis Guarner, del que guardo algún libro con especial cariño.


Parece ser que las nuevas generaciones de aficionados al cine de terror, los más jóvenes, son reticentes a ver clásicos o cualquier película anterior a los ochenta. Todo aquello que sea anterior les parece viejo en el peor sentido ¿Qué les dirías?

Que el cine de terror de los 80 y el de ahora bebe, directa o indirectamente, de los clásicos. Sin éstos no existiría el cine de terror tal y como lo conocemos hoy. Y además les diría que muchos de esos clásicos siguen estando muy vigentes y que en algunos casos son mucho más que fachada, que es de lo que pecan hoy muchos productos: se prima lo efectista sobre el fondo. A mí me gusta cuando ambas cosas confluyen bien.



¿Cómo debe verse un clásico? ¿Es vital ubicarse en su momento tanto histórico como socio-cultural? ¿Hasta qué punto?

Bueno, tampoco hay que hacer un gran esfuerzo de contextualización. Simplemente hay que saber que los tiempos cambian y que no se puede ver el King Kong como se ve el de Peter Jackson. Y sobre todo hay que dejarse sorprender. A mucha gente no le gustan los clásicos porque nunca han visto uno o sólo han visto uno.


En tus libros jamás te olvidas de los cineastas amateur ¿Se les tiene en cuenta lo suficiente? Hay quien afirma que en España no puedes entrar en la industria si no tienes un buen padrino ¿Se pierden talentos con ello?

Intento no olvidarme de ellos porque creo que ahí está la verdadera escuela y, sobre todo, la verdadera pasión. De todos modos el cine amateur, o undreground, tiene tantos defectos como el cine llamado oficial. En todos lados hay directores que creen ser genios, outsiders, y que creen que no necesitan aprender de nadie. Incluso diría que se da más este caso en el gremio de los “amateurs”. Hay cierta mirada despectiva entre los aficionados y los profesionales y viceversa. Aún así, yo creo que hay cosas muy interesantes aquí que casi nadie va a descubrir. Por otro lado, el simple hecho de esforzarse en hacer algo me merece el mayor de los respetos. Lo de los padrinos es normal, qué quieres que te diga. Al final sí necesitas que alguien que esté dentro del mundillo confíe en ti y te dé un empuje. Entrar en cualquier industria es muy difícil si realmente no hay una persona que apueste por ti de una u otra manera. A lo mejor solo es dándote un contacto… José Luis Cuerda confió en Amenábar para Tesis. ¿Es malo eso? Gracias a él podemos hoy disfrutar del cine de Amenábar…No sé. Creo que hay mucho tópico alrededor de eso y lo que pienso es que realmente la mayoría de los profesionales del cine se lo han currado –y se lo curran- mucho.


¿Nos recomiendas algún libro sobre cine? ¿Y alguna novela? ¿A qué autores sueles leer o que lees en tus ratos libres?

Déjame decirte varios. Un libro clásico: "El cine según Hitckcock", de François Truffaut. Dos recientes: "Clint Eastwood y Sergio Leone", de Carlos Aguilar. Uno de un buen amigo: "Johnny Weissmuller. Biografía", de Juan Andrés Pedrero Santos. De novelas recomendaría "Push", de Sapphire, que es el libro en el que se ha basado Precious. Es curioso: a mí me gusta mucho la literatura fantástica (y en este sentido recomiendo "El vagabundo de las estrellas"), pero me gusta aún más la realista. Adoro a Delibes y "Los santos inocentes". Al Cela de "La colmena". Y a Valle-Inclán. Como verás no soy nada original.


¿Qué opinas de los festivales?

Me parecen fundamentales para que se puedan ver ciertas películas que no van a llegar a las salas. Ahora había cierta polémica porque dicen que hay muchos festivales en España. ¡Yo quiero más! Como periodista quizás sean una lata porque tienes que trabajar y, cuando se trabaja, pocas veces se disfruta del todo (Sitges quizás sea la excepción). No me interesan los festivales que se limitan a recopilar películas que ya han pasado (o van a pasar) por la cartelera. Eso sí, también son necesarios, sobre todo porque suelen poner las películas más baratas que en las salas y ofrecen actos paralelos.


Una película reciente.

Fantástica, "Bienvenidos a Zombieland".


¿Tus películas de terror y directores favoritos? Actuales y clásicos.

Todo el repertorio clásico de la Universal con sus defectos, incluido aquí el "Drácula" de Browning. Curiosamente me gustan más las películas de directores no especializados, léase "El otro", "El resplandor"… Y las películas de zombis, por las que siento especial cariño, y más concretamente por George A. Romero, pese al tropiezo de "Survival of the Dead", que ni siquiera parece suya.







Los clásicos de la Universal, los monstruos de los 50, la época dorada del cine italiano, el American Gothic de los 70, el terror americano de los ochenta… Si tuvieras que quedarte con una época o corriente ¿Cuál elegirías y por qué?

¿Por qué elegir? Cada época tiene títulos memorables. Dejando a un lado los clásicos de la Universal, por los que siento debilidad, en la ciencia-ficción de los 50 están los monstruos antediluvianos, los insectos radiactivos… En Italia, Argento, Bava… El American Gothic con "La matanza de Texas"… Freddy Krueger en los 80. No, no, me niego a elegir. Quizás te podría decir que últimamente me interesa muy poco el cine gore. Intento huir de la sangre y las tripas. A decir verdad siempre me ha interesado más, zombis aparte, la sugerencia, el misterio, lo sobrenatural…


Primero Diario de un zombie y luego el libro Zombie evolution ¿Eres un zombiemaniaco? ¿Es uno de tus personajes del cine de terror favorito?

Sí, ya lo he dicho. Diario de un zombie surgió porque me propusieron abrir un blog de cine y de cine ya escribía en muchos sitios. Se me ocurrió darle una vuelta a la cosa y convertirme en zombi gaditano para relatar el día a día. Debo decir, no obstante, que la propuesta comenzó muy bien –charla en Sitges, figurita, carteles con mi careto…- y no ha llegado a buen puerto. A mí me hubiera gustado sacar un libro de las andanzas de Johnny Putrido, cosa de la que se estaba hablando. Sin embargo a día de hoy no sé nada del tema ni de nada de nada. Ha sido un poco chasco esto, pero, bueno, tengo bien claro desde hace tiempo que no todos los barcos llegan a puerto.


Sé que eres un gran amante del fantaterror español ¿Se le da la relevancia o el reconocimiento que se merece? Por ejemplo en TV no suelen emitirse ¿Cómo viviste la muerte de Paul Naschy? Creo que le conocías bastante.

Soy un gran amante del fantaterror español. Y no, no, creo que aún estamos en deuda con aquellos que hicieron el cine de género –no son de terror- en los 60, 70 y algo de los 80. Los hemos mirado muy mal siempre (en realidad como a casi todo el cine español) y fueron los pioneros y quienes más dinero trajeron al cine español. Con Naschy, ya lo he dicho en alguna ocasión, tuve una relación última muy emotiva: él se enfadó con algunos comentarios míos en Horrormanía, pero luego se reconcilió conmigo sin ningún problema gracias a una columna que escribí en Scifiworld. Su muerte me cogió de sorpresa, aunque sabía que estaba muy mal. Me quedo con las palabras de su viuda en el sepelio: “Se ha ido muy contento porque ha visto el apoyo de la gente joven en estos últimos meses”.


¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

Sí, pero prefiero no comentar nada. Nunca fui supersticioso, pero por si acaso. Sí te puedo decir que en mis siguientes trabajos abro una nueva etapa, quizás menos friki. De todos modos en Italia ya un libro pendiente desde hace cinco años: un pequeño volumen sobre Jesús Franco. Me dijeron que saldría este 2010, pero no sé.


¿Has pensado en una nueva entrega, un nuevo volumen de Horrormania?

He querido moverlo con otras editoriales, pero por ahora no hay nada en concreto. Para un autor las segundas ediciones son una bendición, ya que puedes corregir, actualizar, revisar, completar… A mí no me gusta ninguno de los libros. Ni siquiera los abro. Para mí es doloroso ver errores o cosas que podrían estar mejor. Y por otro lado quiero confesarte una cosa: mi relación con Alberto Santos está siendo nefasta. Antes de publicar el libro me dijeron de todo (nada bueno) de este editor, pero yo firmé ese libro cinco años antes de que se publicara, cuando estaba empezando en esto y deseaba publicar a toda costa. Durante el proceso del libro todo fue muy bien, pero a la hora de pagar todos son problemas. Me han escrito otros autores de Alberto Santos para decirme que hace años que no les paga. Creo que hay que hacer algo con este tipo de editores que se aprovechan de sus autores de tal manera y siguen recibiendo subvenciones para sus libros. Se les deberían congelar las subvenciones mientras no cumplan con los pagos a sus autores. Desde luego yo me estoy tomando mi tiempo, pero espero iré adonde haga falta para que este señor cumpla con su obligación.


Escribes libros, colaboras en revistas, Internet, participas en radio, montas proyecciones, etc… ¿De dónde sacas el tiempo?

A veces también yo me lo pregunto, pero si te digo la verdad no tengo mucho. Tengo familia y esto ya dice mucho del tiempo que tengo.


También, aparte del cine, eres un apasionado de lo oculto ¿Cuándo no estás trabajando en cine dedicas tiempo a la investigación de esos temas?

No, no. Mis colaboraciones con Más allá, AÑO/CERO y Enigmas surgen efectivamente por mi interés por el misterio, interés que, todo sea dicho, no riñe con mi escepticismo. Me interesan las historias y disfruto mucho con estas investigaciones, pero también es verdad que varios de los reportajes publicados en estas revistas tenían que ver con el cine.


Muchas gracias José Manuel, y felicidades por tu labor y dedicación al cine de terror, con lo que aprendemos mucho. Si quieres añadir algo más…

Gracias a vosotros por vuestra excelente web.

martes, 18 de noviembre de 2008

Entrevista con: ANTONIO JOSE NAVARRO

Por Ramon Ruestes y Olga Solans

Continuamos con los críticos de cine. Despues de Alex Gorina, entrevistamos a Antonio José Navarro. Además de un gran escritor del género, una bellísima persona. Espero que os guste.


Como debe ser el análisis de una película.

-En principio el análisis de una película debería ser sobretodo una cosa que tuviera ciertas dosis de pasión, un cierto apasionamiento. O sea, yo no creo que una película sea algo que deba ser analizado de una forma fría, y vamos a decir, objetiva. Para empezar, no existe la objetividad aplicada al análisis del cine, de la literatura o de la pintura. Debe ser rigurosa. Es decir, debes tener el máximo de información, y no solo de la película, también de su entorno cultural, social y de la época (en el caso que sea una película antigua). Para valorarla (no diré justicia) con una cierta ecuanimidad. Y sobre todo debes ser honesto con tus lectores, o con las personas que te escuchan por la radio, o que te ven por la televisión, liberándote de prejuicios. Siempre y cuando eso sea posible, porque tenerlos forma parte de esa subjetividad. Yo pienso que lo que hay que hacer es tener la capacidad cultural suficiente para darle a la película ese análisis que se merece. Incluso las películas más malas Yo pienso que no hay temas indignos sino tratamientos indignos. Y yo pienso que a eso hay que aspirar.-

La difusión del cine en la red.

-Hombre, actualmente no tengo una opinión muy clara porque todo es el caos. Considero que es el futuro, esto lo tengo muy claro. Creo que Internet será un canal de distribución importantísimo, porque habrá televisiones y de hecho ya están preparadas para ello, que se podrán conectar directamente a la red y tú podrás seleccionar la película que quieras o el programa que te apetezca, etc… Pienso que las majors, que tienen el suficiente poder económico y tecnológico diseñarán páginas Web donde tú podrás bajarte los fondos por ejemplo de Metro o de Universal. Y pienso que para ciertos cineastas independientes o marginales puede ser esa especie de canal alternativo que hubo en los sesenta y setenta de salas de programa doble, de barrio, de pueblos… Es decir, el que era ese circuito alternativo que no estaba dentro de las planificaciones de las majors. Internet, un poco, se convertirá en eso.
Tú podrás hacer tu película con poco dinero y la difusión en Internet será tremendamente barata y llegará a un público masivo. Masivo y mundial. Cosa que en el Festival de Sitges hemos visto películas que están condenadas a no verse.-

Entonces es más bien un periodo de transformación y no de crisis.

-Yo creo que está en crisis un modelo mental. Sabemos que las cosas antiguas no acaban de funcionar ya, o empiezan a no funcionar. Ciertas cosas, las que hemos vivido siempre. Es decir, el consumo audiovisual domestico, el ir a alquilar una película, cierto tipo de salas de exhibición. Pero lo que no se sabe, o aparentemente no se conoce es a donde vamos a ir. Yo pienso que siempre habrá cines. Hay ciertas películas que requieren una pantalla grande. Y el cine se convertirá en lo que se ha convertido el Teatro. O sea en un acto cultural y un acto social a la vez. Pero el gran grueso de películas se consumirá a través de esas supuestas páginas Web donde tú podrás descargarte lo que quieras. Desde los grandes clásicos hasta la última película extraña de un realizador novel. Luego es posible que esto se retrase por la enorme crisis económica que estamos viviendo, y que de momento sus consecuencias son imprevisibles. Y sobretodo porque hay una serie de problemas técnicos y legales para poner en marcha todo eso. Tú piensa sobretodo que hay una industria muy poderosa de laboratorios que siguen haciendo copias en 35 mm. Hay un lobby poderosísimo de transporte de copias. Y por supuesto no están dispuestos a renunciar de la noche a la mañana a lo que hacen ¡Se readaptarán seguro! Esto llegará, pero la industria se marca sus propios tiempos.

Los festivales de cine ¿Para quién y para qué?

Los festivales son para las siguientes personas: Primero para la población donde se hace, porque son un polo de atracción para muchos visitantes y la industria turística y de restauración se beneficia de ello. El Festival de Sitges, sin ir más lejos, nació con la voluntad de alargar la temporada turística. Y así está siendo desde hace 41 años. Luego, los festivales, en principio se hacen para la industria. Ya que la gente hace aquí muchas relaciones públicas, hablan de proyectos, etc… Y es un punto de encuentro. Una excusa. Hay gente que se ve dos o tres veces al año y lo hace en unos festivales muy concretos. Luego se hacen para el público. Hay un público que tiene sed de novedades, que en principio antes era difícil de ver, pero que ahora con Internet y con el DVD, yo lo pongo más en duda, es decir que todo se puede llegar a ver. Yo ya no me desespero por ver según que cosas porque se que acabaré viéndolas. Y también se hacen para aquellos cineastas jóvenes o para aquellos productos difíciles, que es la única manera que tienen para darse a conocer. Al menos de momento. Ese es el papel que juegan los festivales. Evidentemente hay muchos. Hay un excedente de festivales. Y eso dificulta el trabajo de todos. Todos nos peleamos por las mismas cosas, ya que en realidad no hay tantas películas. Quiero decir que numéricamente hay muchísimas, pero con unos ciertos niveles para colocar en festivales no hay tantas. La experiencia ya del mercado de Cannes, nos ha enseñado ya que es desolador pasarse todo un día viendo veinte minutos de montones de películas sin sacar nada en claro. Entonces yo pienso que se debería racionalizar. No voy a ser tan absolutamente despótico como Jill Jacob que tiene el festival más grande de cine, no diré del mundo pero si de Europa como es el Festival de Cannes, que no hace mucho hizo unas declaraciones muy despectivas diciendo que había demasiados festivales y que había que eliminarlos. En cierta manera, esa arrogancia y prepotencia de “El grande hacia los pequeños”, eso no lo voy a decir, porque no estoy de acuerdo ¿No? Pienso que cualquier pequeño festival cumple una función. Pero si que hay que racionalizarlos, las fechas, los objetivos, ordenarlos simplemente.

El cine de terror actual.

Bueno, a mí me suelen acusar de tremendista, de derrotista y me dicen que llevo muy mal esto de hacer críticas de cine moderno (risas) Lo cual no es verdad porque estoy muy contento y lo paso muy bien. Personalmente veo que hay buenas películas, a veces grandes películas, pero estas son solo las excepciones. La tónica general es que hay un perfil cualitativo muy bajo. Hay muy poca ambición, muy pocos realizadores con ideas… También es cierto que la situación no es fácil. No es fácil, porque aunque nos pueda sorprender, el cine de terror sigue siendo un tema tabú, perseguido. Hace poco me explicaban que al nuevo jefe de la Warner americana no le gusta nada el cine de terror, y está intentando eliminar de los planes de la compañía, todo lo que sea cine de terror. Y claro, delante de esta perspectiva, las majors que son las que tienen la mayor posibilidad y la facilidad para dar salida a estos productos con un cierto nivel, pues parece que esto desaparecerá. Y hoy en día no hay ese espíritu gamberro, transgresor. Y esa voluntad de artesanado consciente y eficaz que había hace treinta años. Sin ir más lejos, el cine de terror americano de los años setenta eran producciones de serie B y eran películas de un nivel altísimo. Entonces no soy muy optimista. Lo que sí es cierto, es que ahora que hay crisis, si los sociólogos tienen razón, lo que es el cine de evasión y el cine de terror, pienso que volverá a tener una especie de rebrote. Nadie irá al cine a ver películas sociales teniendo él los problemas en casa. Lo que van a querer es evasión, pasar miedo, catarsis que se llama.

¿Tiene el aficionado español verdadero interés por la historia del cine?

¡No! Rotundamente no. Creo que hay mucha gente que cree que el cine empieza como muy lejos en “Reservoir Dogs”. Pienso que el aficionado actual, en líneas generales, no tiene ni de lejos la inquietud que teníamos los aficionados de mi generación. Que lo buscábamos todo, lo veíamos todo. Y sobretodo, lo que me molesta más, es que hay una arrogancia y una estupidez… ¡Y lo recalco y lo digo sin ningún tipo de vergüenza! Porque todo el mundo lo que quiere es ver películas artísticas que los eleven a una especie de nirvana que solamente conocen ellos. Creo que el cine es diversión. Creo que el cine es evasión. Creo que el cine es arte, es cultura y que todo eso se puede conjugar perfectamente. Yo me divierto tanto como en una película de Bergman, como en una de Mario Bava. O una de Passolini o la primera versión del Conde Yorga de Bob Kelljan. O sea que para mi el cine, entre todos esos extremos, es lo que hay en medio. Y pienso que es la única manera de disfrutarlo, sincera, honesta, rigurosa como antes te decía.

Hay que ser más desprejuiciado…

Evidentemente. Porque además, a veces hablan de cosas que no saben. Citan ensayistas, citan filósofos que apenas conocen y lo que hacen es crear una cortina de humo para disimular que no tienen ningún discurso o ninguna visión del tema. O sea si tú eres una persona de cultura y de nivel, puedes disfrutar con Bava y con Bergman a la vez, porque son dos creadores que dentro de sus ámbitos concretos cada uno, te explican cosas importantes. Pero lo hacen desde el convencimiento, desde el rigor. Y creo que hay que conocer la historia para saber donde estamos y donde podemos ir. De hecho, muchos de los realizadores que están aquí en Sitges, por ejemplo, tienen muy claros sus referentes culturales. Y eso quiere decir que sí que conocen la historia, saben lo que vale y saben lo que les aporta.

Cuando hablas de un film sueles destacar mucho la situación socio-cultural del momento de su realización.

A la gente le puede sorprender mucho que una película, voy a poner por ejemplo “La noche del terror ciego” de Amando de Osorio, que hoy sería considerada y es considerada una caspa, pues es una película que en Barcelona se estrenó en un cine que hoy ya no existe que se llamaba “Regio Vistarama” que tenía 1.500 localidades. Y estaba lleno. Claro, si tú no conoces ese dato, no puedes entender como esa película a lo largo del tiempo ha atesorado una cierta fama, o tuvo cierto impacto. Y lo que tienes que conocer es lo que motivó a esos espectadores ver esa película. Entonces, creo que es muy importante. Además, las películas no surgen del aire. Por ejemplo, dentro de treinta o cuarenta años, cuando alguien quiera explicar la razón de porque en España surge una película como “Princesas” ( Fernando León de Aranoa 2005) tendrá que entender cual es el entorno socio-político del momento ¿Qué es lo que pensaba la gente? Entonces pienso que eso es importantísimo. A partir de ahí los autores pues reaccionan y hacen sus películas. Y entonces pues tú te debes dedicar a lo que te dice la película ¿Qué visión te da lo que sucede en la película? ¿Qué sucede? ¿Qué no sucede? Y pienso que es algo muy importante y que no se debe dejar de banda. Tú no puedes entender por ejemplo el cine americano de terror de los setenta sin el Viet-nam, sin el Watergate, sin la contra-cultura, sin los hippies, sin la reacción de los stablishiment contra esa contra-cultura y contra esos hippies o sin la crisis del petróleo. Y es que sería absurdo, o sea esos directores lo estaban viviendo y estaban impregnados de ello. Y lo mismo sucede con los directores de la escuela italiana de terror de los años sesenta, que estaban inmersos en una Italia dominada por las democracia cristiana, donde solo se quería fomentar un cierto tipo de cine, donde había una legislación restrictiva y donde realmente se creó una polarización en el público, entre los que iban a ver el cine oficial y los que iban a ver géneros populares. Por lo que todas estas cosas hay que tenerlas muy en cuenta.

Una película del Sitges 08

Mi favorita es sin duda la de vampiros sueca. Yo estoy enamorado de esa película (“Let the right one in”, Tomas Alfredson 2008). Entre otras cosas porque considero que es una grandísima película y es un lujo que hace años que no tenemos. Yo estoy fascinado con ella. Porque sin desvelar nada, te puedo decir que para mi es una película que a la vez que mitifica el mito del vampiro de nuevo, lo desmitifica con una naturalidad, con una sinceridad y con una limpieza que es imposible pensar en otro tipo de película. Y considero que es perfecta. La manera en que está construida. La manera en que está planteada… ¡Y es mucho mejor que la novela! Eso lo tengo clarísimo. Y tengo mucha curiosidad por ver la reacción del público, porque es un plato exigente. No es para cualquiera.

Muchas gracias Antonio.

Gracias a vosotros.

martes, 27 de mayo de 2008

Entrevista con Alex Gorina
















Entrevista realizada para aullidos.com en la 14 Mostra de Cinema Llatinoamericà de Lleida, donde recibió el premio "Ángel Fernández-Santos” en reconocimiento a su carrera:



En primer lugar, felicidades por el premio

Gracias, muchas gracias.

Una pregunta obligada ¿Cómo debe ser una crítica?

Una crítica depende de si es para un medio escrito, televisión o hablado. Pero bueno, una crítica, escrita por ejemplo, debe ser informativa y a la vez valorativa. Debe contener suficientes elementos de descripción de la película para que el lector pueda entender la valoración a lo que nos estamos refiriendo, y no debe perderse uno en solo explicar un poco el argumento y detalles de la producción del film. Se debe ubicar al lector, en el mundo que se está explicando en la película, para después proceder al comentario personal, que a la vez a de intentar ser objetivo para analizar y definir si se han conseguido los propósitos. Y que es lo que puede ofrecer la película a cada tipo de espectador. Y claro, ver si la película aporta algo, ya sea a la historia del cine o al mundo de la creación artística, suficientes elementos para considerarlo un film importante, o sencillamente es una película entretenida, o no. Es decir, jugar un poco a la balanza entre elementos objetivos y subjetivos. Y evidentemente es una opinión individual de una persona, por lo tanto debe quedar muy claro que lo único que se hace es aportar su opinión para el que quiera escucharla.

¿Qué opinión tiene de Internet, como medio para la difusión de la cultura cinematográfica?

Es y será importantísimo. Además no solo acabará siendo un medio de difusión cinematográfica, sino que será donde se acabará viendo gran parte del cine en un futuro. El cine está afrontando una crisis tremenda. La crisis no es algo negativo por sistema, es simplemente un periodo de transformación. Y tiene mas a ver, no tanto en como se hacen las películas, sino en como veremos las películas a partir de ahora. El viejo concepto de película, bobinas, sala de cine, gente acudiendo al cine para concentrarse y ver la película juntos tiende a desaparecer. Ya no solo con el DVD y futuros formatos, sino con descargas, en via satélite y en la difusión del cine por televisión o por internet, es donde el espectador tendrá a partir de ahora la posibilidad de ver, además mucho mas cine que nunca.

Entonces es de los que creen que la sala de cine desaparecerá.

La sala de cine quedará como algo testimonial. No se a que plazo de tiempo, pero existirá. Existirá como los teatros. Los teatros existen a pesar de que salió el cine, la televisión. El cine existirá pero solo para películas avec événement que dicen los franceses, auténticos acontecimientos cinematográficos. Existirán filmotecas. Existirán pantallas de circo, es decir Imax y compañía y existirán salas donde los estrenos mas importantes tendrán su oportunidad de mantener este tipo de exhibición clásica. Pero será testimonial. La gran masa verá cine en televisores, pantallas de ordenador o incluso por teléfono mobil.

Usted da clases de cine y diferentes masters sobre historia de cine ¿Cree que es fácil estudiar cine en este país?

No. Claro que es mas fácil que cuando en mi época de estudiante. Por aquel entonces solo había una escuela de cine en Madrid. Peor a ver, una cosa es estudiar cine para llegar a ser un profesional, donde ya tenemos buenas escuelas para estudiar dirección, fotografía, sonido. E incluso los actores tienen distintas escuelas de interpretación. Y están funcionando muy bien. Otra cosa es si alguien quiere estudiar cine como espectador, es decir La historia del cine. En las facultades de historia, en general existe la especialidad y existen algunas academias que puntualmente pueden ofrecer cursos de La historia del cine. Pero el problema, a mi entender, es que se estudia de una manera demasiado teórica. Te explican el cine en palabras y el cine solo se puede entender viendo películas. La única manera de entrar en materia, es viendo películas. Enseñar la historia del cine estará muy bien si se hace con un sistema riguroso y sistemático con el cual se pueda ver todo aquello de lo que estamos hablando. Y eso si que creo que en general no se está haciendo bien.

Los aficionados al fantástico, los catalanes, le recordamos sobretodo por el espacio televisivo Klaatu Barada Nicktó ¿Cree que hay sitio para el fantástico en TV?

Yo creo que si. El género fantástico es muy popular. Es un género que desde hace treinta años vive un momento de fanatismo incluso, de seguidores. Son películas que funcionan muy bien, que tienen una difusión extraordinaria y que han creado todo un mundo de fanzines, de seguidores, incluso hasta de imitadores que realizan películas en formato domestico realmente interesantísimas. Y lo que ocurre es que los canales de televisión hoy tienen una poca visión, una falta de ambición…una capacidad para entrar en la rutina de solo hacer lo que hacen los otros espectacular y tremenda. Entonces ¿Por qué no existe un programa como Klaatu Barada Nicktó, cuando incluso la gente me lo reclama cada día? Y mira que hace tiempo que se hizo. Yo podría ir a TV3 y decirlo, pero ni me escucharían y tampoco lo creerían. Los programadores de televisión son incapaces de percibir cuales pueden ser los temas o los elementos con los que a según que horas pueden atraer a la gente. Son profesionales que no deberían estar ejerciendo, ni tener ese cargo ni cobrar un sueldo. Pero… ¿Sabes que ocurre? Que hoy en día los
programadores de televisión no tienen que esforzarse mucho en pensar lo que tienen que hacer. Ni todos los programas se producen en sus mismos canales de televisión. Hoy existen toda una serie de empresas, como la de La Trinca “Gestmusic” o la de Buenafuente, que se dedican a ofrecer programas de televisión a las cadenas cada año. Las cadenas de televisión lo encuentran todo hecho y pagan unas sumas de dinero espectaculares a una gente que les hace todo el trabajo. Entonces ya no piensan que necesitan, sino que cada año esperan a ver que es lo que les ofrecen. Y estas cuatro o cinco empresas van con sus paquetes de ofertas cada año, y los programadores juegan con todas porque no quieren perder a ninguna. Entonces dos de aquí y cuatro de allá y así llenan la parrilla de la programación. Y ya tienen suficiente. Por lo cual pensar en una idea nueva, un Klaatu Barada Nicktó…

Cinco años como director del festival de Sitges. Creo que fue una época conflictiva.

Si. Bueno, Sitges siempre ha sido conflictivo, criticas siempre se han recibido, tanto en la época de Joan Lluis Goas, la de Xavier Catafal, Roc Villas, incluso las recibe ahora que es una época, que como mínimo en lo que respecta a la programación de películas está muy bien. Ángel Sala entiende muchísimo. Pero esto se debe ver, lo mismo que digo siempre a la hora de ver una película, que se tiene que contextualizar. Cuando me hice cargo de la dirección del festival, este hacia medio año que estaba muerto. El director anterior había dimitido y el equipo se había disuelto por completo. Y las instituciones responsables de la existencia de Sitges no reaccionaron inmediatamente, sino que esperaron hasta darse cuenta de que si no hacían algo inmediatamente se perdía una edición del festival. Y si se pierde un año se pierde todo. Y entonces me llaman para montar un festival en tres meses. Pero no solo consistía en montar un festival, era montarlo todo. Crear un nuevo equipo, buscar el dinero, buscar las infraestructuras, es decir, hacerlo todo en tres meses. Partir de cero completamente ¿Y cual fue mi preocupación? Mi preocupación fue volver a garantizar la supervivencia del festival a base de un equipo profesional, de unas relaciones institucionales y de una estructura que lo mantuviera vivo. Lo que hice fue no preocuparme tanto de la programación, sino de que en un futuro si existiera una buena programación. Y fue una época dedicada a crear equipo, dimensión, funcionamiento, profesionalidad y dejarlo todo preparado para que después se pudiera hacer el trabajo que se está haciendo.

¿Cree que ha cambiado algo en Sitges? ¿Ha cambiado el público? Donde se aplaudieron películas como “Ocurrió cerca de su casa”, esta pasada edición se ninguneó bastante un buen film como “A línterieur” por su gore, por ejemplo…

Esto ha pasado siempre, el fanático de terror o del fantástico ¿Quién es? Hay muchas corrientes, muchas opiniones, generaciones y edades diferentes. Y siempre han existido películas malditas en la historia del cine, en su momento “La noche del cazador” de Charles Laughton fue una película a la que nadie hizo ningún caso. Pero el paso del tiempo le dio la razón. Es un elemento consustancial en el cine que siempre haya algún inventor, algún creador, alguna persona que aporta alguna novedad o idea genial que en su momento es incomprendida ¡Ha pasado en la historia de la pintura, de la música, de la literatura y también en el cine! Por lo tanto no debe sorprendernos tanto, estaría bien que la gente fuéramos más perspicaces a la hora de ver donde hay algo interesante y donde hay solo rutina. Pero somos humanos, y donde hay una, quince, una totalidad de personas ¿Cuántas opiniones diferentes hay en esta totalidad? Al fin y al cabo es democrático y siempre se dice que la decisión mayoritaria tiene democráticamente la razón. Aunque yo lo discutiría. Son cosas que pasan y se deben aceptar. Pero alerta. Los críticos que son las personas que teóricamente tienen unos conocimientos, una concentración y una especialidad que nos obliga a ser más perspicaces que el resto de espectadores, si fueran estos incapaces de ver donde está realmente el talento sería mas preocupante.

Creo que tuvo a Jörg Buttgereit como miembro del jurado ¿Era un tipo normal?

Totalmente. Es sorprendente y mucha gente no se lo cree. Como la gente que en sus películas es más radical, más extrema, más rara, más loca, más paranoica o más gore, luego en la vida real son personas de una quietud, tranquilidad, incluso de una iluminación… Y lo mismo te puedo decir de David Lynch o de Cronenberg. A los dos los he conocido, con los dos he estado comiendo, he hablado los he tratado y son unas personas de una modestia, de una humildad y incluso de un infantilismo sorprendentes. Y veamos los mundos que crean ¿No? Creo que cuando una persona es tan sencilla y tan poca cosa, aparentemente, en el interior algo se cuece, y eso se demuestra en sus películas. Pero si lo que queremos es buscar a alguien que en su vida cotidiana haga cosas raras, pues no son ellos. Ninguno de ellos. Son personas muy tranquilas y por cierto, muy interesantes.

Y para acabar ¿Nos recomienda algún título de terror?

Bueno, yo quería llamar la atención sobre un film francés de hace dos años, que se titula “Ils” (Ellos, David Moreau y Xavier Palud 2006) que se pudo ver en Sitges hace dos temporadas por cierto, que consiguió conmigo lo que ya no consigue provocarme ninguna película de terror, que es aterrorizarme. Puedo valorar cosas de las películas de terror y las valoro, pero ya es muy difícil, por no decir imposible, que una película me provoque miedo. Y esta me dio miedo. Lo digo realmente, porque para conseguir que me aterrorice una película es difícil.

Y es un film muy sencillo.

Si, totalmente. Pero a mi me llegó muy directamente. Y si el propósito de una película es dar miedo ¡Debe conseguir darlo y de verdad! Y esta lo consiguió.

Muchas gracias Àlex